miércoles, 7 de septiembre de 2016

Reptiles y aves.

No necesitas ser Sherlock Holmes para saber que me gustas, no es ningún misterio, tampoco necesitas, y tampoco yo, ser algún tipo de oráculo para saber que uno de los dos se va a terminar perdiendo, encontrando al otro, pero perdiendo su propia identidad en el camino, al menos si nos ponemos a caminar juntos; porque vos sos muy de ir pisando con cuidado y mirando todo antes de dar un paso, y yo prefiero ir cantando y mirando el cielo, o corriendo sin mirar nada más, o volando y dejarme llevar por las alas y el viento, alguno de los dos, para ir a la par, va a cambiar. No sé si eso me tienta tanto. Aunque también podríamos adaptarnos, respetando al otro y dejándolo ser, pero la intuición me dice que no. O terminamos heridos (alguno de los dos, al menos) o separados, sin unirnos en esta vida.
Y en realidad, puede que te esté acusando un poco por demás y me dé cualidades que no tengo pero si que aspiro tener: digo que vos calculas y que yo voy liviana, viajando, haciendo lo quiero; de mi parte quizás no sea tan así, siempre espero a que alguien tire la piedra primero, después sigo jugando, hasta quizás termine jugando sola, pero no empiezo yo (y tampoco termino).
No estoy siquiera segura si va a ser, que lo quiero probar es un hecho. Pero también es un hecho que mi amor propio siempre termina ganando los partidos y las restricciones me obligan a arrastrar los pies y termino sin ganas, abandonando sin decirlo, sacando bandera blanca para no ser yo la responsable directa, a fin de cuentas, yo no hice nada.
Quizás esté volando por demás. Todavía no arrancó el cuento, ni siquiera está puesta la H de "Había una vez" y yo ya le puse los dragones, el cansancio, el aburrimiento, y el final no tan utópico en el que vos y yo quedamos como dos entes separados, como la bruja y el astronauta de "des-conexión sideral".
Puede que siga siendo tiempo de esperar, de todos modos, por más que no me parezca una idea maravillosa es lo que voy a hacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario