Quizás sea el punto final, puede que dependa de mí, puede que de vos. Resultó que mi instinto de vuelta estaba bien, yo volaba libre, sin cadenas, y me la di a pleno contra la primer ventana que me crucé. De hecho, vos parecías ser la ventana, tan sincero, tan transparente y bueno, no digo que no lo seas, pero no lo fuiste conmigo, fuiste el piso, la vereda que está llena de escombros y hay que agarrar otro camino para no caer, convengamos que tengo gran aptitud para las caídas y para los pelotudos, igualitos a vos, así que en vez de con una ventana me la di contra la vereda, de nuevo.
No te culpo por no elegirme, no sos el primero que lo hace, pero estaba cambiando las estrategias, mi forma de actuar, para encontrarme de vuelta con lo mismo, para chocarme otra vez con la misma situación.
Quiero saber qué pasa si te digo que quiero otra cosa, que esto no me gusta, que no lo elegí yo sino vos, y que quiero saber qué otra opción tengo; A fin de cuentas, la patada en el orto la recibí yo, porque "me cuidas" de tu situación de mierda, la "recomendación" fue quedarme al margen. No entiendo si esa "recomendación" era lo que querías que hiciera o sólo lo que debía hacer, si ahí tenía que insistir o no. Puede que yo sea tan cagona como vos, o que en unos días decida que esto es una mierda y que para acumular mierda de última prefiero juntar algo más (y ese algo puede que seas vos).
Se me cayeron 18 lágrimas por vos, sí, 18, no más, no menos, son todas tuyas, pero no sé si las mereces. En realidad ya no sé nada.
De tener que elegir como actuar no siga mi consejo, no realice lo mismo que yo. Si existiese un premio a la más idiota seguro lo ganaría. Como recuerdo, para la historia, como terapia, auto-crítica, para desatar los nudos eternos y desahogar los sentimientos; para eso escribo. Y lo hago público, porque siempre jugué con la utopía de que alguien pueda entender mis pensamientos.
martes, 20 de septiembre de 2016
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Reptiles y aves.
No necesitas ser Sherlock Holmes para saber que me gustas, no es ningún misterio, tampoco necesitas, y tampoco yo, ser algún tipo de oráculo para saber que uno de los dos se va a terminar perdiendo, encontrando al otro, pero perdiendo su propia identidad en el camino, al menos si nos ponemos a caminar juntos; porque vos sos muy de ir pisando con cuidado y mirando todo antes de dar un paso, y yo prefiero ir cantando y mirando el cielo, o corriendo sin mirar nada más, o volando y dejarme llevar por las alas y el viento, alguno de los dos, para ir a la par, va a cambiar. No sé si eso me tienta tanto. Aunque también podríamos adaptarnos, respetando al otro y dejándolo ser, pero la intuición me dice que no. O terminamos heridos (alguno de los dos, al menos) o separados, sin unirnos en esta vida.
Y en realidad, puede que te esté acusando un poco por demás y me dé cualidades que no tengo pero si que aspiro tener: digo que vos calculas y que yo voy liviana, viajando, haciendo lo quiero; de mi parte quizás no sea tan así, siempre espero a que alguien tire la piedra primero, después sigo jugando, hasta quizás termine jugando sola, pero no empiezo yo (y tampoco termino).
No estoy siquiera segura si va a ser, que lo quiero probar es un hecho. Pero también es un hecho que mi amor propio siempre termina ganando los partidos y las restricciones me obligan a arrastrar los pies y termino sin ganas, abandonando sin decirlo, sacando bandera blanca para no ser yo la responsable directa, a fin de cuentas, yo no hice nada.
Quizás esté volando por demás. Todavía no arrancó el cuento, ni siquiera está puesta la H de "Había una vez" y yo ya le puse los dragones, el cansancio, el aburrimiento, y el final no tan utópico en el que vos y yo quedamos como dos entes separados, como la bruja y el astronauta de "des-conexión sideral".
Puede que siga siendo tiempo de esperar, de todos modos, por más que no me parezca una idea maravillosa es lo que voy a hacer.
Y en realidad, puede que te esté acusando un poco por demás y me dé cualidades que no tengo pero si que aspiro tener: digo que vos calculas y que yo voy liviana, viajando, haciendo lo quiero; de mi parte quizás no sea tan así, siempre espero a que alguien tire la piedra primero, después sigo jugando, hasta quizás termine jugando sola, pero no empiezo yo (y tampoco termino).
No estoy siquiera segura si va a ser, que lo quiero probar es un hecho. Pero también es un hecho que mi amor propio siempre termina ganando los partidos y las restricciones me obligan a arrastrar los pies y termino sin ganas, abandonando sin decirlo, sacando bandera blanca para no ser yo la responsable directa, a fin de cuentas, yo no hice nada.
Quizás esté volando por demás. Todavía no arrancó el cuento, ni siquiera está puesta la H de "Había una vez" y yo ya le puse los dragones, el cansancio, el aburrimiento, y el final no tan utópico en el que vos y yo quedamos como dos entes separados, como la bruja y el astronauta de "des-conexión sideral".
Puede que siga siendo tiempo de esperar, de todos modos, por más que no me parezca una idea maravillosa es lo que voy a hacer.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)