Es extraño que haya veces en las que tenga las cosas tan claras, definidas y esquematizadas y otras no pueda ni siquiera estar segura de cuánto es 2+2 ni si realmente quiero hacer esa cuenta. cosas chiquitas que se desacomodan, que empiezan de a poco y después me terminan soltando una avalancha, me sueltan sin freno en el pico que creo más alto de la montaña rusa. Algunas veces es la suma de estas cosas que escapan de mi normalidad las que me hacen confundir, otras veces son individuales. Un "te quiero", un "estuve pensando en vos", un "te extraño", o un "el martes hay entrega y hay que hacer un manual de marca completo y hoy es domingo"; cosas que me sacan de mi eje, de mi normalidad, de mi costumbre, y no sé cómo actuar.
Que si te digo "te quiero" te miento, porque en realidad me quiero a mí y como me haces sentir vos, si te digo que no pienso en vos también te miento, si te escribo me siento débil, si me seguís buscando creo que voy a caer y hacer lo que quieras, voy a proyectar mi cariño en vos.
Quizás sea hora que vuelva a llorar, quizás sea hora que conozca lo que dicen "amor" (proyección del amor propio en otra persona), quizás, quizás, quizás.
¿Mañana es una prueba de fuego? vos con tus amigos, yo con mis amigas, en la misma previa, en el mismo lugar...
Y por otro lado están ellos, aparte de vos, ellos dos que aparecen y desaparecen, tiran los dados y abandonan la partida, avanzan un casillero y les cambio el tablero. Desestabilizadores, picos intermitentes, giros inesperados. Montaña rusa.
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