viernes, 10 de octubre de 2014

Bunshibungatocochi

Mi vida es una montaña rusa, y menos mal, sino sería muy estresante o muy aburrida. Pero me pierdo, me mareo, me da miedo, vértigo y cuando creo que va a terminar la vuelta, que ya me puedo bajar toma envión y sigue y me vuelvo a perder, me vuelvo a confundir.
Es extraño que haya veces en las que tenga las cosas tan claras, definidas y esquematizadas y otras no pueda ni siquiera estar segura de cuánto es 2+2 ni si realmente quiero hacer esa cuenta. cosas chiquitas que se desacomodan, que empiezan de a poco y después me terminan soltando una avalancha, me sueltan sin freno en el pico que creo más alto de la montaña rusa. Algunas veces es la suma de estas cosas que escapan de mi normalidad las que me hacen confundir, otras veces son individuales. Un "te quiero", un "estuve pensando en vos", un "te extraño", o un "el martes hay entrega y hay que hacer un manual de marca completo y hoy es domingo"; cosas que me sacan de mi eje, de mi normalidad, de mi costumbre, y no sé cómo actuar.
Que si te digo "te quiero" te miento, porque en realidad me quiero a mí y como me haces sentir vos, si te digo que no pienso en vos también te miento, si te escribo me siento débil, si me seguís buscando creo que voy a caer y hacer lo que quieras, voy a proyectar mi cariño en vos. 
Quizás sea hora que vuelva a llorar, quizás sea hora que conozca lo que dicen "amor" (proyección del amor propio en otra persona), quizás, quizás, quizás.
¿Mañana es una prueba de fuego? vos con tus amigos, yo con mis amigas, en la misma previa, en el mismo lugar...
Y por otro lado están ellos, aparte de vos, ellos dos que aparecen y desaparecen, tiran los dados y abandonan la partida, avanzan un casillero y les cambio el tablero. Desestabilizadores, picos intermitentes, giros inesperados. Montaña rusa.

domingo, 11 de mayo de 2014

Be

¿Qué pretendo ser de todo lo que no soy? Hay tanto para elegir que me quedo boquiabierta sin tomar ninguna decisión, esperando que las cosas caigan por la gravedad, que las oportunidades lluevan y no me tenga que esforzar en nada, quiero ser todo y no soy nada, ni hago nada para ser más de lo que no soy. 
Me pierdo en sentimentalismos que no creo, en mentiras que no terminan más y en verdades que dejo ocultas en mi inconsciencia y sólo salen a relucir en las madrugadas de borracheras o en las horas cannabicas. ¿Qué podría dar de lo que no doy? ¿Con qué podría quedarme de lo que tengo? 
Hay ratos en los que quiero silenciar el mundo, sólo quedarme con el movimiento de los árboles y el piar de los pájaros, quiero que sea eterno el silencio y la calma, y que hasta mi mente se calle. En cambio, en otro momentos quiero el huracán que le precede a toda calma, quiero que el mar sea violento, que caigan rayos, que suene la música a todo volumen, que no se escuchen aves porque están escondidas.

miércoles, 9 de abril de 2014

Escribir por escribir.

Quiero escribir, tengo el impulso, las ganas, el tiempo, me falta el contenido; tengo palabras pero son vacías, a medida que voy llenando renglones siento que lo hago para lograr algún tipo de mérito, alcanzar una meta que yo sola me propuse, voy escribiendo, presionando las teclas y por mi cabeza pasan diferentes temas para contar, para escribir, es rara la sensación, darle forma a mi pensamiento; plasmar una palabra, borrarla, cambiarla, poner otra que queda mejor, o peor según quién lo mire, cambiar sobre la marcha, sin saber como va a terminar.
El tema más fácil que se me ocurre es Abril y el amor, el amor es el más común; amor en el cual no creo, y abril que no me parece tan lindo como tratan de decir las canciones. Para mí se confundieron de mes cuando hablan de abril y amor, el mejor mes para amar, para ser feliz, es septiembre, cuando empieza la primavera, abril es del hemisferio norte, no de nosotros, los sudacas, de acá es septiembre, la primavera, el día del estudiante, risas en los parques, caminatas bajo los primeros cielos azules fuertes, eso da amor, no abril con las hojas marchitas. Hace poco leí en algún lado que es en invierno el momento en el que todos buscamos compañía, y que la búsqueda empieza en el otoño, eso es un punto a favor para las canciones que hablan de abril como mes de amoríos. No comparto, yo prefiero no tener una pareja estable durante todo el año, por pendeja supongo, por ignorante; a mi me da igual que mes sea porque creo que no amo, no es algo que me saque del todo el sueño. Sin embargo, es ahora en abril cuando aparecieron en mi caminito insignificante que va al lado de la ruta unos cuantos hombrecitos, todos juntos, como en manada, y hasta ahora no les dije que no, puedo vivir con mil amores, en abril o en agosto, hasta en diciembre y por qué no todo el año, mientras no me pidan exclusividad, mientras no pidan abril ni septiembre sólo para alguno. mientras me dejen mi libertad yo los acepto; pero volviendo al tema, abril les debe de haber afectado, o fue justo ahora que se atrevieron, puede que haya uno que hubiese preferido que se quedara en el molde, que abril no le hiciera ningún tipo de efecto, pero no siempre se tiene lo que se quiere.
Me parece que ya divagué bastante, creo que llegué a la meta: decir un monton de cosas sin decir nada. Así que acá lo dejo, en un punto o en dos, en el fin, en lo último que quede. ♀ ø ╚

sábado, 22 de marzo de 2014

Borde bordo del Borda.

Busqué tantas respuestas a mis excesos que me perdí, me quedé sin ninguna respuesta y recolecté más dudas. Mambié para bien y para mal, mambeo aún, en zigzag. Me rezo metas que no estoy segura de querer cumplir, pero las prometo, las juro, las repito, las recuerdo y casi nunca las cumplo.
Estuve en buenas y en malas, en raras y comunes rachas, siempre creí tener problemas, problemas que una vez 'superados' u olvidados dejé de considerar y miré como si fueran granitos de arena, microbios de problemas.
Hoy no sé si estoy en bien o en mal, me parece que estoy en el límite, ya se me hace costumbre caminar en cornisas, bordear los límites, jugar de equilibrista. En un horario soy la 'niña buena', y a los minutos soy la 'junkie bitch' que no le da más la cabeza que para reírse de alguna estupidez momentánea.
Ya caí en tragos, hombres y drogas, ya salí y volví a pisar lo mismo, hoy corro a la par y cambio de carril cuando creo que quiero, cuando me digo que decido.